Fiscalidad en los Juegos Olímpicos de Invierno 2026: ¿dónde tributan los deportistas?

Los JJOO de Milán-Cortina 2026 activan un complejo escenario fiscal internacional. Premios, patrocinios y derechos de imagen: analizamos dónde tributan realmente los deportistas.

Publicado el 2026-02-18 · Equipo GTM

Los Juegos Olímpicos de Invierno 2026, que se celebrarán en Milán y Cortina d'Ampezzo, no solo mueven millones en patrocinios y derechos televisivos. También activan una cuestión clave que casi nadie comenta: ¿dónde pagan impuestos los deportistas que compiten y ganan premios?

La respuesta no es tan simple como parece.

¿Tributan en el país donde compiten?

Regla general en fiscalidad internacional: los rendimientos obtenidos por artistas y deportistas pueden tributar en el país donde se generan.

En este caso, Italia podría gravar:

Esto se basa en los convenios para evitar la doble imposición, que suelen incluir un artículo específico para deportistas.

¿Y si el deportista es residente fiscal en España?

Si el atleta es residente fiscal en España (más de 183 días al año o centro de intereses económicos), deberá tributar en España por su renta mundial.

Eso significa:

Si ya pagó impuestos en Italia, podrá aplicar deducción por doble imposición internacional. Pero pagar fuera no significa no pagar en España.

¿Los premios olímpicos están exentos?

No de forma general.

En España, los premios deportivos pueden estar sujetos a tributación como rendimiento del trabajo o actividad económica, según la estructura contractual del deportista.

Muchos atletas compiten bajo:

La planificación cambia radicalmente según el caso.

Derechos de imagen: el verdadero campo de batalla

En eventos como los Juegos Olímpicos, el gran dinero no está en la medalla. Está en:

Aquí entra en juego la estructura societaria del deportista. Una mala planificación puede elevar la factura fiscal por encima del 45%.

¿Y los no residentes?

Un deportista no residente que compite en Italia podría tributar allí a través del Impuesto sobre la Renta de No Residentes italiano.

Después, dependerá de su país de residencia aplicar mecanismos para evitar doble tributación.

La clave siempre es la residencia fiscal real, no la bandera que representa.

Conclusión

Los Juegos Olímpicos de Invierno 2026 no son solo una competición deportiva. Son un escenario fiscal internacional complejo.

Entre premios, patrocinios y derechos de imagen, una medalla puede convertirse en una factura importante si no existe planificación previa.

En fiscalidad internacional, improvisar sale caro. Y en eventos globales, los focos no solo iluminan el podio: también iluminan la base imponible.

Fuentes